Durante milenios, las sociedades andinas mantuvieron extensas redes de interacción a través de vastas distancias. Estos vínculos no solo facilitaron el acceso a recursos críticos mediante el intercambio, sino que operaron como mecanismos estructurales para sostener alianzas, asegurar la cooperación, transmitir información y mitigar riesgos frente a las fluctuaciones climáticas. Analizar la evolución de estas redes resulta indispensable para comprender cómo estas comunidades, demográficamente dispersas en un paisaje montañoso y accidentado, se constituyeron tempranamente como un polo cultural y social clave en los Andes Centro-Sur.
Este proyecto reconstruye la estructura y extensión de las redes de interacción en la Cuenca del Salar de Atacama durante una secuencia continua de 12,000 años. El marco temporal abarca desde los primeros asentamientos de sociedades cazadoras-recolectoras, el desarrollo de la vida agropastoril y caravanera, hasta la emergencia de élites locales y su articulación con centros administrativos externos.
La principal línea de evidencia de la investigación son los artefactos líticos. A diferencia de otros registros materiales, las herramientas de piedra constituyen un hilo conductor ininterrumpido que atraviesa todos los períodos arqueológicos. Sus propiedades petrográficas permiten determinar con alta precisión las fuentes de procedencia y reconstituir los patrones de producción y circulación en el espacio. De esta manera, el objetivo es trazar las dinámicas de movilidad e interacción a través del tiempo y establecer su relación con las profundas transformaciones culturales de las sociedades andinas.
Investigador principal: Dr. Rodrigo Loyola
Financiamiento: Fondecyt de iniciación
Periodo: