🗓️ Abril, 2026
En el marco de su postulación como Patrimonio de la Humanidad ante la UNESCO, investigaciones profundizan en el valor arqueológico de los geoglifos de Pintados, situándolos dentro de redes de movilidad e interacción prehispánica.
Geoglifos de Pintados. Crédito: Gerhard Hüdepohl.
Dr. Lautaro Núñez y equipo de arqueólogos registrando fogón prehispánico. Al fondo, geoglifos de Pintados. Fotografía gentileza Calogero Santoro.
En el festival Puerto de Ideas Antofagasta y en una segunda charla realizada en el Auditorio Andrés Sabella de la Universidad Católica del Norte, organizada por la Dirección de Vinculación con el Medio, especialistas abordaron el valor histórico, científico y patrimonial de los geoglifos de Pintados, uno de los conjuntos arqueológicos más relevantes del norte de Chile que se postulan como Patrimonio de la Humanidad UNESCO.
Caravanas
Entre los expositores, el académico y arqueólogo del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo (IIAM-UCN), Dr. Lautaro Núñez, presentó avances que han permitido replantear la comprensión de estos sitios. “Hoy ya no basta con mirar los geoglifos. Lo que nos interesa es entender quiénes pasaron frente a ellos y qué hicieron allí”, explicó, enfatizando un cambio de enfoque que ha llevado la investigación hacia los espacios circundantes.
Esto ha permitido identificar campamentos asociados a antiguas rutas caravaneras que atravesaban el desierto, donde grupos humanos transportaban bienes entre los oasis interiores y la costa. A partir de excavaciones arqueológicas, el equipo ha documentado fogones, fragmentos cerámicos, herramientas líticas y restos minerales, evidenciando una intensa actividad en estos puntos de tránsito.
Uno de los hallazgos más significativos corresponde a los llamados “fosos de ofrenda”, donde se han encontrado restos de maíz, espinas de pescado, y vainas de pacay, árbol considerado protector y con rol espiritual. Según Núñez, estas prácticas reflejan una dimensión simbólica del tránsito por el desierto.
“Las caravanas no solo circulaban, sino que realizaban actos rituales. Hay una reiteración de ofrendas que sugiere la existencia de un sentido ceremonial asociado al viaje y al intercambio”, indicó el investigador.
Las investigaciones también han permitido establecer una relación directa entre los geoglifos y estas rutas, evidenciando que su ubicación responde a condiciones específicas del paisaje, como la disponibilidad de agua y espacios aptos para el asentamiento temporal.
De izquierda a derecha: Wendoline Yáñez, directora ejecutiva de la Fundación Geoglifos de Tarapacá, Dra. María Cecilia Hernández, Rectora UCN, Dr. Lautaro Núñez, Paola Cornejo, Directora General de Vinculación con el Medio (UCN), Dr. Calogero Santoro, Universidad de Tarapacá.
Lautaro Núñez durante conferencia en Puerto de Ideas Antofagasta.
Significados por descubrir
Desde una perspectiva complementaria, el académico de la Universidad de Tarapacá, Calogero Santoro, destacó que estos fenómenos deben entenderse en un contexto más amplio de ocupación humana del desierto y de construcción de significados.
“Podemos identificar las formas representadas en los geoglifos, pero eso no significa que comprendamos su significado. Lo que sí podemos estudiar es el contexto cultural en el que fueron creados”, explicó, subrayando los límites y alcances de la interpretación arqueológica.
Santoro agregó que la presencia de geoglifos se vincula a procesos mayores, como la domesticación del paisaje, el desarrollo de la agricultura y el uso de caravanas de llamas para el intercambio entre distintos pisos ecológicos, configurando una red de relaciones que se expresa tanto en el territorio como en estas representaciones.
Postulación a la UNESCO
Por su parte, Wendoline Yáñez, directora ejecutiva de la Fundación Geoglifos de Tarapacá, relevó la importancia de la postulación de Pintados como Patrimonio de la Humanidad ante la UNESCO, enfatizando su fragilidad y valor universal.
“Este es un patrimonio muy frágil. Es un museo a cielo abierto, y su protección no depende solo de medidas físicas, sino también de la conciencia y la educación de las comunidades”, señaló.
Estas actividades de difusión permitieron acercar estos avances al público, destacando el rol de la investigación científica en la comprensión y protección del patrimonio del desierto de Atacama.
Los geoglifos de Pintados se proyectan no solo como vestigios del pasado, sino como parte de una red compleja de relaciones sociales, económicas y simbólicas, cuya investigación continúa abriendo nuevas preguntas sobre las formas de habitar y significar el territorio en tiempos prehispánicos.